
Las ventas en supermercados en Argentina comenzaron el 2026 con una tendencia negativa, registrando una caída real del 1,2% interanual y una baja del 1,5% en la medición mensual desestacionalizada respecto a diciembre de 2025. En este escenario de debilidad del consumo, Tucumán se posicionó como la segunda jurisdicción con el desempeño más bajo de todo el país, al sufrir una contracción en su facturación real del 8,6% en comparación con enero del año anterior. Esta cifra ubica a la provincia en el extremo negativo del tablero nacional, apenas por encima de Jujuy, que lideró las pérdidas con un desplome del 12,1%, de acuerdo a los datos relevados por el INDEC y codificados por la consultora Politikón Chaco.

En términos de valores nominales, Tucumán alcanzó ventas totales a precios corrientes por $28.616 millones durante enero, lo que representa apenas el 1,2% del total nacional. El aglomerado local cuenta con 28 bocas de expendio relevadas, las cuales suman una superficie total de salón de ventas de 60.118 metros cuadrados. De acuerdo con el reporte oficial, las ventas por cada local promediaron los $1.021.999 miles, mientras que el rendimiento por metro cuadrado fue de $475.997.
Un dato particular surge al ajustar los resultados por superficie comercial: al medir las ventas por metro cuadrado, el resultado de Tucumán vira de signo y muestra una mejora del 1,7% interanual, lo cual se explica por una disminución en la cantidad de establecimientos abarcados y en la superficie total relevada respecto al año previo. En cuanto a los hábitos de compra locales, se registraron 770.192 operaciones en el mes, con un ticket promedio de $37.154, cifra que supera la media nacional de 34.840. Finalmente, el consumo por habitante en supermercados en la provincia se situó en los $16.090.

A nivel federal, la mitad de los distritos mostraron recuperaciones mientras que la otra mitad continuó con retrocesos. Las provincias con mejores desempeños relativos fueron Neuquén (4,8%), La Pampa (3,3%) y San Luis (3,2%). Por el contrario, además de Tucumán y Jujuy, se observaron caídas significativas en Misiones (-7,6%) y Formosa (-6,1%). Respecto a los rubros, los que registraron mayor crecimiento de ventas fueron Carnes (18,0%), Verdulería (9,3%) y Rotisería (4,7%), mientras que las bajas más bruscas se dieron en Electrónicos (-17,0%), Bebidas (-9,3%) y Lácteos (-5,7%).

La modalidad de pago refleja la necesidad de financiamiento de los hogares argentinos. Las ventas con tarjeta de crédito lideran el mercado con el 43,1% del total de la facturación ($1,008 billones), registrando un aumento del 22,5% respecto al año anterior. Le siguen las tarjetas de débito con el 25,0% y el efectivo con el 17,1%.

Resulta notable el crecimiento de los “otros medios de pago” (billeteras virtuales, códigos QR, vales y cuponeras), que ya representan el 14,8% del total y mostraron el salto más importante con un incremento interanual del 63,1%. Por su parte, aunque el salón de ventas físico sigue concentrando el 97,3% de las compras, el canal online captó el 2,7% restante con ventas por más de $63.000 millones.
Situación laboral y salarios del sector
El ajuste económico también impactó en la estructura de empleo de los supermercados. El personal ocupado total ascendió a 99.014 asalariados, lo que representa una caída del 1,5% respecto a enero de 2025. Esta reducción afectó principalmente a la categoría de cajeros, administrativos y repositores (-1,7%), mientras que el personal jerárquico se contrajo un 0,4%.
En materia salarial, el sueldo bruto promedio para un gerente o supervisor fue de $3.986.647 en enero, con un aumento interanual del 29,0%. Por otro lado, los trabajadores de la categoría de cajeros y administrativos percibieron un promedio de $1.585.539, registrando una variación del 35,6% respecto al mismo mes del año anterior.